El viaje del papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú generará un impacto económico millonario
La primera gira latinoamericana del papa León XIV, prevista del 6 al 16 de noviembre de 2026, no solo marcará un acontecimiento histórico para la Iglesia católica, sino que también representará un importante impulso económico para Uruguay, Argentina y Perú. Se estima que la movilización de miles de peregrinos y turista

Perú será uno de los principales escenarios de esta visita, considerada por muchos como la ‘vuelta a casa’ del Santo Padre, debido a los años que vivió en ese país como misionero y posteriormente como obispo de Chiclayo. Las autoridades peruanas calculan que más de un millón de personas podrían movilizarse para participar en las celebraciones religiosas, entre ellas unos 50.000 visitantes extranjeros, procedentes principalmente de países vecinos.
Uno de los momentos centrales será la visita de dos días a Chiclayo, ciudad a la que León XIV se ha referido públicamente como su ‘querida diócesis’. La expectativa por su llegada ha provocado una elevada demanda de vuelos y hospedaje, al punto de que las plazas hoteleras y los boletos aéreos disponibles para esas fechas son cada vez más escasos.
La Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque proyecta que esta visita generará un movimiento económico de aproximadamente 500 millones de soles, equivalentes a 144 millones de dólares. Los ingresos beneficiarán principalmente a los sectores del transporte, alojamiento, gastronomía, comercio de artesanías, industria y agroexportación.
Argentina: hospedajes alcanzan precios extraordinarios
En Argentina, la expectativa por la llegada del pontífice se refleja especialmente en Luján, uno de los principales centros de peregrinación católica del país, donde se encuentra la basílica que alberga la imagen de la Virgen de Luján, patrona de los argentinos. Allí, el papa celebrará una misa que se prevé multitudinaria.
La demanda de alojamiento ha provocado un incremento extraordinario de los precios. En esta localidad, una noche de hospedaje se oferta desde los 1.500 dólares, frente a los aproximadamente 200 dólares que cuesta habitualmente. Incluso numerosos habitantes han comenzado a ofrecer sus propias viviendas para recibir a los peregrinos.
Las búsquedas de hospedaje en Luján aumentaron un 1.803 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, una tendencia que también se registra en localidades cercanas.
En Buenos Aires, el impacto económico se concentrará principalmente en los centros comerciales populares de Once y Flores, donde se comercializan artículos religiosos y recuerdos relacionados con la visita papal. Las proyecciones apuntan a un movimiento económico potencial de unos 270 millones de dólares, considerando la llegada de aproximadamente 3,46 millones de visitantes nacionales y extranjeros.
Uruguay busca financiar la visita con donaciones y una rifa
Mientras tanto, en Uruguay, la Iglesia católica prepara una estrategia de financiamiento para cubrir los gastos de organización y logística de la visita, cuyo costo se estima entre dos y tres millones de dólares.
La principal iniciativa es la rifa denominada ‘Una gran alegría’, que contempla 14 premios: un apartamento, diez automóviles y tres viajes a Roma. Con esta actividad se espera recaudar hasta 1,6 millones de dólares. También se prevén ingresos por colectas en comunidades religiosas, donaciones de instituciones y aportes del Estado.
En Montevideo, uno de los acontecimientos centrales será una vigilia en el Estadio Centenario, que tiene capacidad para recibir aproximadamente 60.000 personas y contará con entradas gratuitas.
La expectativa también se extiende a otras ciudades uruguayas, como Paysandú y Florida, donde la disponibilidad hotelera prácticamente se ha agotado. Además, unas 40 agencias de viajes uruguayas y al menos 12 argentinas han confirmado su participación en la movilización de peregrinos. Se estima que entre 30.000 y 40.000 visitantes llegarán al país.
La gira de León XIV evidencia así el alcance que puede tener un acontecimiento religioso de esta magnitud, no solo por la expresión de fe de millones de católicos, sino también por su capacidad para dinamizar las economías locales, impulsar el turismo y generar oportunidades para miles de comerciantes y prestadores de servicios en Sudamérica.








