Loja reafirma su potencial literario con tres jóvenes poetas reconocidos en concurso nacional
Abigail Salomé Arias León, ganadora del VI Concurso Nacional de Poesía Juvenil Héctor Manuel Carrión 2026, comparte la inspiración detrás de «Sacromar», la obra que le permitió alcanzar el máximo reconocimiento.

Loja, reconocida históricamente por su aporte a la literatura ecuatoriana, continúa demostrando que su riqueza cultural permanece vigente a través de nuevas generaciones de escritores. El talento de tres jóvenes poetas lojanos destacó en el VI Concurso Nacional de Poesía Juvenil Héctor Manuel Carrión 2026, en el que sus obras alcanzaron el premio principal y las dos menciones de honor.
Detrás de estos reconocimientos existen historias de dedicación, sensibilidad y un profundo interés por la creación literaria. Una de ellas es la de Abigail Salomé Arias León, joven escritora lojana, de 21 años de edad, Egresada de licenciatura en pedagogía de lengua y la literatura que encontró en la poesía, desde su infancia, una manera de comprender el mundo y expresar aquello que muchas veces resulta difícil explicar con palabras.
Su poemario Sacromar obtuvo el premio único del certamen, organizado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo de Loja, en coordinación con la Universidad Nacional de Loja (UNL), a través de la carrera de Pedagogía de la Lengua y la Literatura.
Una sorpresa que reconoce meses de dedicación
En entrevista con Ecotel Press, Abigail Arias compartió sus primeras impresiones tras conocer que su obra había sido seleccionada entre los 21 poemarios participantes de esta sexta edición.

«No era algo que me lo esperaba y para mí significó una sorpresa, de alguna manera gratificante», expresó la joven escritora, quien también agradeció a las instituciones organizadoras por impulsar espacios que permiten a los jóvenes dar a conocer sus creaciones literarias.
Aunque el reconocimiento representa un importante paso en su trayectoria, Abigail considera que su relación con la poesía comenzó mucho antes de participar en concursos.
Recuerda que su interés por escribir surgió cuando tenía aproximadamente siete u ocho años, motivado por una sensibilidad especial hacia las situaciones cotidianas, los sentimientos y aquellos aspectos de la existencia que no siempre pueden observarse directamente.
Para ella, la poesía permite explorar tanto lo que sucede alrededor como las ideas más abstractas. Es precisamente esa posibilidad de conectar las emociones con el pensamiento lo que continúa motivándola a escribir.
«Sacromar», una exploración de lo sagrado y lo humano
El poemario que le permitió alcanzar este reconocimiento nacional lleva por título Sacromar, una propuesta literaria que combina referencias religiosas, mitológicas y reflexiones sobre la existencia humana.

Según explicó su autora, la obra parte de la desacralización de determinadas concepciones sobre las divinidades, tomando como referencia elementos de la tradición judeocristiana, así como de las mitologías griega y nórdica.
A partir de estos elementos, Abigail construye una interpretación poética sobre la existencia del ser humano y su relación con el entorno, trasladando diferentes conceptos del mundo terrestre hacia un escenario simbólico relacionado con el mar.
La creación del poemario comenzó entre enero y febrero de 2026. Durante varios meses, la joven escritora debió combinar la lectura, investigación y escritura con otras responsabilidades académicas y artísticas. Entre los principales desafíos estuvo la distribución de su tiempo, pues también se encontraba elaborando su tesis y participando en actividades teatrales.
Una vez concluido su trabajo de titulación, pudo dedicarse con mayor intensidad a la obra. La etapa final de escritura, revisión y corrección tomó aproximadamente un mes y medio. Abigail sostiene que la creación poética exige un trabajo constante de lectura, relectura y búsqueda de recursos literarios, por lo que considera que escribir no es un ejercicio que deba realizarse a la ligera.
De la escritura a la publicación de su primer poemario premiado
Uno de los aspectos que mayor expectativa genera en la joven autora es la posibilidad de ver publicado Sacromar, pues el reconocimiento contempla un incentivo económico de mil dólares y la publicación de la obra ganadora.
Para Abigail, tener en sus manos un ejemplar físico de su trabajo representará la materialización de meses de esfuerzo y dedicación. Sin embargo, reconoce que esta oportunidad también genera cierta inquietud por las expectativas que rodean el resultado editorial y la manera en que su obra llegará a los lectores.
Pese a ello, considera que la publicación constituye una valiosa oportunidad para compartir su propuesta poética y continuar desarrollándose en el ámbito literario. El jurado del concurso destacó precisamente la riqueza conceptual, estructural y simbólica de Sacromar, así como el empleo de figuras literarias, elementos intertextuales y su diálogo con la poética neobarroca.
Tres reconocimientos que destacan el talento lojano

El reconocimiento a Abigail Arias no fue el único obtenido por Loja en esta edición. Otros dos jóvenes escritores de la provincia también sobresalieron por la calidad y originalidad de sus propuestas.
Diana Iñiguez Dorokhina recibió la primera mención de honor por su poemario Saudade, presentado bajo el seudónimo Nadia Dopamina. El jurado valoró la capacidad de la obra para desarrollar una propuesta literaria que evita repetirse a sí misma.
Mientras tanto, Álex Fernando Muñoz Faicán obtuvo la segunda mención de honor con Madera, silencio y piedra, presentado bajo el seudónimo El Duende. Su trabajo fue destacado por la construcción poética que establece entre la materia, el silencio y la exploración de la naturaleza.
Ambos autores recibirán un diploma de reconocimiento y un lote de libros, conforme a las bases del certamen. Estos resultados reflejan la presencia de jóvenes escritores con propuestas diversas, que encuentran en la poesía una forma de explorar la identidad, la naturaleza, los sentimientos y las inquietudes humanas.
Asimismo, ponen de manifiesto la importancia de mantener espacios de participación que permitan descubrir y promover nuevas voces literarias, especialmente en una provincia que ha sido cuna de importantes exponentes de las letras ecuatorianas.
«Apostar por la poesía es una forma de resistencia»

Más allá del premio, Abigail Arias considera que uno de los principales desafíos actuales es motivar a las nuevas generaciones a acercarse a la lectura y descubrir las posibilidades de la escritura.
Desde su experiencia, sostiene que antes de escribir es fundamental leer, conocer diferentes autores y movimientos literarios, identificar estilos y descubrir aquellas obras que despiertan emociones o nuevas formas de pensamiento. La joven poeta también considera que la literatura adquiere especial importancia en una sociedad donde las dificultades cotidianas pueden afectar la sensibilidad de las personas.
«Apostar por la poesía y por la lectura es una forma de resistencia frente a estos tiempos, tal vez crueles, que están siendo insensibles con las diferentes realidades», manifestó. Su reflexión apunta a la necesidad de preservar la ternura, la sensibilidad y el intelecto mediante el acercamiento a las expresiones artísticas.
La experiencia de Abigail Arias, junto con los reconocimientos alcanzados por Diana Iñiguez y Álex Fernando Muñoz, demuestra que el potencial literario de Loja no pertenece únicamente a su pasado, sino que continúa expresándose en las nuevas generaciones.
En una provincia con una amplia tradición de escritores y poetas, estos jóvenes representan la continuidad de una actividad cultural que encuentra en la palabra escrita un espacio para la creatividad, la reflexión y la expresión de nuevas perspectivas sobre la realidad.







