28 años de la firma de la paz Ecuador-Perú.
A 28 años de la firma de la paz entre Ecuador y Perú, Macará y los cantones fronterizos de Loja siguen esperando obras, inversión, seguridad y oportunidades de desarrollo que conviertan la integración en una realidad.

El 26 de octubre de 1998, los presidentes Jamil Mahuad por el Ecuador y Alberto Fujimori por el Perú, firmaron el Acta Presidencial de Brasilia (conocido como el Tratado Fujimori-Mahuad o Acuerdos de Paz de Brasilia). Este Tratado puso fin a más de 170 años de diferendos territoriales, cuyo último enfrentamiento armado fue la Guerra del Cenepa en 1995. Actuaron como mediadores y garantes del Protocolo de Río de Janeiro de 1942: Brasil, Argentina, Chile y Estados Unidos, se demarcó de forma definitiva el tramo de frontera pendiente de 78 kilómetros en la Cordillera del Cóndor.
Perú reconoció la propiedad privada a perpetuidad (sin soberanía territorial) de 1 kilómetro cuadrado en Tiwinza para el Ecuador. Se firmó un Acuerdo Amplio de Integración Fronteriza, Desarrollo y Vecindad para fomentar el comercio y la cooperación bilateral. Se esperaba que la firma de la paz en 1998 transforme a Macará de una plaza militarizada y bajo constante tensión bélica a un dinámico eje estratégico de integración comercial, turística y de infraestructura.
Al ser uno de los puntos fronterizos más importantes del sur de Ecuador (conectando la provincia de Loja con el departamento peruano de Piura), pero hasta hoy nada ha ocurrido. El Centro Binacional de Atención Fronteriza (CEBAF) Macará - La Tina inaugurado formalmente con una inversión superior a los 14 millones de dólares unificó los controles de aduana, migración y policía de ambos países. Se esperaba la eliminación de la duplicidad de trámites, agilizar el transporte de carga pesada y garantizar un tránsito peatonal y vehicular seguro, ordenado y moderno: pero solo ha quedado en lirismos, puesto que nada se cumple.
Se anhelaba que la paz formalice las cadenas de valor, impulse la hotelería y convierta al cantón en un punto de pernoctación clave para tours comerciales y turísticos hacia Piura, Chiclayo o Trujillo, pero son solo ilusiones, agravadas por la pandemia y más de seis meses del cierre de la frontera por seguridad según se ha manifestado. A pesar de estos avances históricos, las autoridades locales y la población civil siguen gestionando mayor celeridad para complementar estas obras con proyectos locales de riego agrícola y agua potable.
Aunque la infraestructura troncal está construida, la población local y los sectores productivos reclaman al Estado la culminación de obras complementarias esenciales, como el asfaltado definitivo de la vía fronteriza Macará-Saucillo o mejoras en la red de agua potable urbana.
El verdadero desarrollo de Macará y de los cantones fronterizos de l provincia de Loja, depende de que los gobiernos centrales garanticen de forma permanente la seguridad, mantengan los flujos fronterizos abiertos sin bloqueos burocráticos y otorguen incentivos tributarios específicos para dinamizar la economía de estas poblaciones que actúan como los "centinelas" de cada país. La propuesta de una Zona Franca para Macará busca transformar la realidad económica del cantón, aprovechando su ubicación como puerta de entrada al comercio peruano.
Una Zona Franca es un área geográfica delimitada dentro del territorio nacional donde se otorgan beneficios tributarios, aduaneros y fiscales excepcionales con el fin de atraer inversión, generar empleo masivo e industrializar la región. La firma del Acta de Brasilia en 1998 trajo profundos beneficios políticos y sociales para ambas naciones, transformando una frontera de conflicto en un espacio de cooperación mutua y hermandad.
La verdadera grandeza de la patria se consolida con la firma de la paz; es momento de que el Gobierno nacional fije su mirada y atención en las fronteras que tanto han entregado al país. Firmar la paz con el Perú es el primer paso para el progreso; exigimos al Gobierno la atención inmediata y las obras que nuestros pueblos necesitan para vivir con dignidad. Por una patria en paz con sus vecinos y con un Gobierno presente para su gente: ¡la paz se firma con dignidad y se sostiene con atención del Estado!(O)







