Cada uno da lo que tiene en el corazón
El verdadero valor del ser humano está en cultivar un corazón lleno de amor, sabiduría y fe en Dios, superando el egoísmo y el materialismo para construir una sociedad más justa y solidaria.

Lo importante del hombre, saber que lleva en su corazón, de esto depende para dar a la sociedad, dar al otro, tener la visión de soñar, volver a empezar luego de un tropiezo, caída, etc. Necesitamos vivir la máxima expresión que la vida pasa, envejecemos, la muerte física está golpeando la puerta, porque somos de muerte, es necesario conocer que en el nuevo viaje no se lleva lo material, se queda para el hombre, siga creando raíces sin saber vivir.
Lo único que se lleva a la nueva morada es lo vivido.Sí, se ha vivido como una verdadera SAL, de salar a la vida, evitar la corrupción con la sabiduría de Dios, de ir más allá de los conceptos, razonamientos, simplemente de vivir prójimo. Ser prójimo es importante, porque son los cimientos para caminar, dejar huella, desde el ámbito político, económico y social.
Desde el ámbito político, el Hombre está preparado para administrar, su existencia, la creación de su entorno familiar, luego al Estado con su debida estructura o se convierte en el botín, las recompensas, sin la verdadera planificación de una estructura primaria, académica comercial. Las emociones se llevan las esperanzas de un pueblo de crear surcos en el espacio o hay la decisión de emprender en tierra fértil, el verdadero surco de una agricultura de emprendimiento, transformar, crear empresa, fortalecer la economía familiar.
En definitiva, ¿que llevo en el corazón?, doy las migajas de lo que se puede hacer, queda la avaricia del poder ser YO. Es la estupidez de la razón, lo egoísmos personales, de vivir en las tinieblas, que la vida es eterna, cuando la verdad es que la vida es pasajera, hay que saber vivir, buscando la sabiduría de Dios, compartir con el prójimo.
Lo practico dentro de la armonía, la empatía.En lo económico el Hombre se enfoca únicamente como un modelo matemático, de maximizar utilidad, olvidándose de la economía familiar, el motor de la productividad. Una economía familiar que sabe compartir: el conocimiento, sabirduría, experiencia, esperanzas, decisiones, fomentando la libertad de Hombre, trabajar la tierra, sembrar la semilla, cosechar el fruto dulce del trabajo, el trabajo de Familia, el trabajo de comuna, comercializar como un todo, fortaleciendo el sector primario, generar la economía de escala, una economía circular, el desarrollo sostenible cimentado en Dios.
En definitiva, que llevo en mi corazón, una avaricia, o el verdadero amor.
En lo relacionado a lo Social mi corazón está enfocado en crear la desigualdad desde la estructura familiar, política y económica, que conlleva a radicarse en el modelo de DESCARTE, una verdad de razón, por encima a la sabiduría, la eliminación tajante del ESTADO DE GRACIA, que Dios da al Hombre en su creación, el soplo del Espíritu de vida, hijo de DIOS. Se entra a vivir, las respuestas correctas de la inteligencia, la dialéctica, tomando como abstracto la existencia de Dios, quedándose que la solución es la lucha de clases.
Errores de pensamiento sin dar cabida a la verdad que es DIOS, destruyendo la Familia, la realidad de hoy, una juventud sin esperanza, el miedo de no poder emprender, quedándose con lo poco de una Academia (Universidad) que se ha quedado muda, callada, al presenciar que la sabiduría muere, por un pensamiento filosófico sin vida, dar vida a la mercancía de un título, sin valor agregado que fomente el desarrollo de la Familia y de un Pueblo.
Es triste la realidad que estamos viviendo, un pensamiento materialista, de no tener vida, la expresión de un consumismo, el marketing estratégico de las redes sociales con el acompañamiento de la inteligencia artificial, perdiendo el discernimiento, la verdad de un Hombre libre.
Pasamos a vivir la nueva esclavitud moderna, no saber ¿Quién soy yo?San Agustín de Hipona decía “NO TE VAYAS FUERA, VUELVE A TI MISMO. EN EL HOMBRE INTERIOR HABITA LA VERDAD.” Buscamos la verdad en el exterior, una vida de papel, el deshecho por escuchar el ruido social y político. La paz esta en saber escuchar la voz de Dios (Deuteronomio 6:4-7).El verdadero desarrollo de un pueblo esta en saber que llevo en mi corazón, verdaderamente me conozco. Soy crítico con sabiduría, libertad, amor, paciencia, que envuelve a una Familia fuerte, con decisión, romper esquemas de pensamientos vanos. Es decisión de tú corazón.(O)






